La tormenta perfecta: política, incertidumbre y datos que no convencen
Wall Street está viviendo su jornada más negra desde la pandemia. Este jueves, 3 de abril de 2025, el mercado americano se desangra en tiempo real tras el anuncio de una nueva batería de aranceles comerciales por parte de Donald Trump, quien vuelve a ocupar el Despacho Oval. El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq-100 se desploman en cascada, mientras los operadores tratan de procesar la magnitud de la ofensiva comercial de Washington.

La imagen ahora mismo en los terminales financieros es demoledora:
- S&P 500: -3,92%
- Dow Jones: -3,26%
- Nasdaq-100: -4,45%
Las cifras son claras. Pero lo más preocupante es el pánico que las acompaña. Hoy, Trump ha puesto en marcha una batería de aranceles que supera cualquier previsión. Un 10% base para todos los países, pero con castigos adicionales: 20% a la Unión Europea y un brutal 34% a China, que sumados a los gravámenes previos, elevan el arancel efectivo al país asiático hasta el 54%. La reacción del mercado ha sido inmediata: huida masiva de los activos de riesgo.
El Nasdaq sufre su mayor caída diaria desde el Covid-19

Los gigantes tecnológicos se están desplomando. Apple pierde un 8%, lastrada por su red de producción en Asia. Nike se deja un demoledor 11%, mientras que Dollar Tree cae un 8%. Por otro lado, firmas como Five Below (-26%) y Gap (-18%) se están hundiendo por completo.
En el sector de los semiconductores, la situación es similar: NVIDIA cae un 5,9%, AMD un 5,6% y Broadcom un 7%. La reacción no es solo emocional, es estructural: como comentamos, buena parte de las cadenas de suministro de estas empresas dependen directamente de Asia.
Europa responde: tensión diplomática y plan de choque
La respuesta europea no se ha hecho esperar. Bruselas avisa de que “no se quedará de brazos cruzados” y Pedro Sánchez ya ha anunciado un plan de contingencia de 14.100 millones de euros para proteger a empresas y trabajadores españoles de los aranceles.
El presidente del Gobierno ha sido claro: “No hay desequilibrio comercial con EE.UU. y responderemos con firmeza si no hay un acuerdo justo”. Mientras tanto, las grandes patronales catalanas reclaman diálogo pero también compensaciones urgentes.
¿Y ahora qué? El mercado espera, pero sin respirar
La tensión se palpa en cada gráfico, pero conviene no perder la calma. Los mercados fluctúan, siempre lo han hecho, y más aún cuando entran en juego anuncios de gran calado como los que ha hecho hoy Donald Trump. Es cierto que el escenario está marcado por la inestabilidad, y que los movimientos son bruscos. Pero precipitarse nunca ha sido una buena estrategia.
Este no es el momento para decisiones impulsivas, sino para observar con atención, medir los tiempos y analizar cómo evolucionan los acontecimientos. El mercado está digiriendo el golpe, pero también está buscando respuestas. Y como siempre, quien mejor sepa leer el contexto y resistir la tormenta, será quien capitalice la recuperación.